Una reflexión sobre la Revolución de Egipto
Hace ya un año de aquella Revolución que nos tuvo a muchos pegados al televisor con los ojos como platos. Aunque había comenzado antes el germen de la "primavera árabe" creo que Egipto nos tocó a todos un poco más de cerca, o al menos se nos hizo más cercano por la impresionante humanidad que desprendían aquellas imágenes.
No es fácil olvidar la imagen de miles de egipcios congregados en la plaza Tahir de forma pacífica pero exigiendo con energía un DERECHO, tenaces y con ganas nos dieron a todos una lección. Muchos sufrimos día a día viendo que la cosa no avanzaba, que Mubarak no daba el brazo a torcer, hasta que poco a poco cedió. Las redes sociales estallaron y nadie pudo hacer callar ni detener el grito de LIBERTAD que llegaba a cada rincón del planeta por los medios más inesperados.
Ha pasado un año. Hoy, 25 de enero, es un día importante para el pueblo Egipcio.
Quiero pensar y deseo con todo mi corazón que no va a pasar de ser una gran celebración, que nadie va a aguar su día, que no va a haber infiltrados uniformados o disfrazados de quién sabe qué para boicotear un motivo de gran fiesta, del triunfo de un pueblo. Porque eso es lo que es, un día de celebrar y estar orgulloso. Pero también es un día de luto, de respeto, de honrar a los que murieron en la lucha, que fueron muchos.
Será una jornada alegre y amarga a la vez, y desde aquí, en la tranquilidad de un sillón, que no falte todo el apoyo para el pueblo egipcio.

Pero todo aniversario tiene siempre un toque de lectura e interepretación, y creo que este puede ser un buen momento.
La mayoría de nosotros, profesionales del turismo o aficionados a viajar, nos hemos visto afectados en el plano más empresarial y de negocio con estos acontecimientos. De repente comprobamos como, de un día para otro, puede caer al vacío una fuente de ingresos, una apuesta segura, un destino fácil de vender. Se rompen los esquemas y no siempre hay tiempo para reaccionar. Puede ser una ventaja, como la llegada de turistas "rebotados" a nuestro pais, pero no… hechos como estos realmente no benefician a nadie, aunque se enmascare.
Siempre se ha dicho que no hay que poner todo en el mismo saco, por si se rompe. Y esto lo hemos experimentado, y, qué mala suerte, ésto añadido a la dichosa crisis.
Los Egipcios, una gente a la que tengo un gran aprecio y a algunos les puedo considerar casi hermanos, tienen hoy, y los días que siguen, un momento importante de su historia, un punto de inflexión. Es la hora del orgullo pero también del temor, porque una revuelta es veloz como la pólvora, pero una tranformación social es tremendamente lenta.
Nosotros también deberíamos dedicar este día a pensar. En nuestros negocios, trabajos, formas de vivir e interpretar el turismo, que es de lo que vivimos nosotros… y muchos millones más, ¡Incluso los que no lo saben!.
No podemos prescindir de ello ni hacernos los locos o pensar que no va con nosotros… esto hay que cuidarlo y entenderlo. Cualquier hecho que afecte a un lugar de este planeta, hoy en día nos afecta a todos, y algunos de forma más pronunciada.
Reflexionemos sobre cómo hacemos esta necesaria revolución turística, sobre como reactivar y transformar este entramado social en el que nos movemos, cómo sobrellevar esta lentitud de los cambios que necesitamos sin quemarnos con las chispas que salen de la inquietud y los nervios.
Hoy, 25 de enero es un día importante para todos, no solo para Egipto.
Unámonos a ellos en este día conmemorativo y sintámonos más cerca que nunca de una realidad que nos atañe a todos.









Enero 30th, 2012 17:29
Es verdad, los acontecimientos tan vertiginosos que vivimos hacen que nos olvidemos de un pueblo que ha luchado por si mismo. Muy buen post viajarsolo.com